domingo, 26 de julio de 2026

JUAN TEYSSIERE MORÓN, IN MEMORIAM

 

Presentación de la Revista de Cazalla.

Casa de la Cultura. 17 de julio de 2026.

Antonio Carmona Granado

 

Este año mi intervención en este acto no contiene ninguna referencia a la historia de la Revista de papel. Aunque en parte sí.

Me explico. Al no haber tenido la oportunidad en el último Chorrillo de poder expresar colectivamente mi pesar y condolencia por la muerte de nuestro amigo Juan Teyssiere Morón, quisiera aprovechar y dedicar mis siguientes palabras para conmemorar la significación de su figura, tan presente en las Revistas, y no solo en las Revistas, de los últimos cuarenta años.

Antes de nada, deseo apostillar a mis compañeros del Chorrillo que todos somos sujetos históricos y que la historia no es solo pasado, como algunos puedan pensar. La historia es también presente y futuro. La historia cuando no es un simple artilugio cultural y de entretenimiento, es siempre referencia del hoy y del ahora, por eso suele haber tanto interés por su manipulación o por su olvido. La historia, digo, es siempre presente, y por eso, Juan Teyssiere es un personaje a destacar de nuestra historia reciente. Es una personalidad de nuestra historia particular y de nuestra historia colectiva, por lo menos para mí y para muchos otros.

Juan es una personalidad, como digo, con una biografía significativa. Una biografía, que algún día se escribirá con rigor y documentos por quienes nos sucedan, pero de la que, mientras tanto, hoy y aquí, como muestra de homenaje, y a título individual, dejaré solamente algunas pinceladas anecdóticas, de poca reflexión y mucho sentimiento, sucintamente, de memoria, a base de recuerdos muy personales, sencillos y cotidianos, como a él le gustaban. Una memoria que, en este caso, pretende un acercamiento ya imposible. Seguramente muchas cosas, más importantes, se nos quedan en el tintero.

A Juan no lo conocimos hace dos días. Y, por eso, repasando en mi conciencia lejana (tendría yo 6 o 7 años), mis primeros recuerdos son de un Juan casi ya adolescente, de pantalón corto y calcetines negros, que en la escuela de Olivera ocupaba la primera fila de mesas que había junto al maestro, rodeado de otros muchachos de su edad, incluso mayores, como Pepe Heredia, Carmelo Martínez Falcón, los hermanos González Medina, Manolo Sevilla Aradilla, etc. Allí cultivaba, Juan, la impecable caligrafía que siempre conservó. Allí entrenaba su capacidad para el cálculo en las enormes pizarras de piedra que se gastaban por entonces. Allí era de los que se sabían de memoria, al pie de la letra, las lecciones del tercer grado de la Enciclopedia Álvarez, mientras algunos, desde las clases del fondo, “repiones”, los observábamos, asombrados, todavía con El Catón.

Desde allí pasó, prácticamente, al aprendizaje del trabajo en las oficinas, en el que, también, tanto destacó. Lo recuerdo rodeado de ficheros, manejando cientos de fichas y de listados, en aquella casa de balcones de cristales, del rincón de la calle Aires. Y viajando con Carlos Palma de un pueblo a otro de esta nuestra comarca. Esta comarca que tan bien conocía y a la que tanto quiso.

Y lo recuerdo, también muy joven, entrando y saliendo de los bailes en la barbería de Camargo, con las carpetas de discos de 45 r/m bajo el brazo.  Carpetas y discos que, entre fiesta y fiesta, se quedaban en el bar de mi casa “custodiadas” por mi hermano Manolo, y en las que yo escuché por primera vez a los Beatles y a los conjuntos y cantantes “yeyé” de la época.

Y recuerdo el gran revuelo que se formó en los salones del Casino por la aparición de una “carta-protesta”, publicada en ABC de Sevilla, a finales de agosto de 1967, firmada por un grupo de jóvenes de Cazalla, entre los que se encontraba Juan (aunque no aparecía su nombre, porque solo dejaban dos firmantes), que exigían la puesta en marcha del servicio municipal de aguas (“¿Dónde está el agua?”, la titulaban). Servicio que había sido inaugurado pomposamente el 18 de julio anterior, pero los grifos seguían sin correr lo suficiente cuarenta días después. Una Carta que fue contestada paternalistamente por algún sector interesado de la intelectualidad cazallera del momento. Aquello parecía inconcebible para los tiempos que corrían.

Y recuerdo, hablando de correr, su gran afición por la práctica del fútbol, por puro esparcimiento, pero con coraje y con pasión, en aquellos partidillos en Los Morales, lanzando balones de pases largos (al estilo Luis Suárez) para probar la velocidad de Fernando Chaves, que acababan siempre en discusiones interminables, por el diferente sentido de la medida que ambos tenían. Una afición que culminó en la formación de aquel equipo de futbito patrocinado por la joyería de Amador Santos con vistosas camisetas. Un equipo con el que pocos partidos conseguimos ganar, pero que siempre rematábamos alegremente con las cervezas frescas de casa de Rané.

Y lo recuerdo en los diarios y ligeros paseos después del almuerzo, del Moro al Carmen pasando por El Judío, de largas conversaciones, que acababan en discutidas partidas de dominó, acompañadas de café y copita de anís dulce. Allí nos poníamos al día en los temas locales y generales más variados. Eran interminables los debates cuando salieron las primeras declaraciones de la Renta, de voluminosos impresos, que él nos iba explicando paso a paso.

Y lo recuerdo en aquellas eternas y fructíferas reuniones de nuestra Asociación Cultural, alrededor de la mesa camilla, en ese rincón que nos fabricamos entre las estanterías de esta Biblioteca, a las que tantas vueltas dimos hasta conseguir su acoplamiento adecuado. Él, siempre con sus temas legales, sus chascarrillos, su sarcasmo. Su sabiduría.

Y lo recuerdo (¡Cómo no!) fajándose con la edición de nuestra Revista, organizando su composición y su seguimiento en las imprentas. Cuánto disfrutamos durante algunos años de aquellas visitas a Constantina, cuando íbamos a llevar materiales y a porfiar precios con la Imprenta Gamo, en la calle de la Vinagra, entre la paciente linotipia y el fuerte olor a tinta, donde las discusiones con su pariente José Antonio acababan convidándonos a café y con la indulgencia de esperar algunos días más hasta la conclusión completa de la publicación.

No dejaba estampada su firma con demasiada frecuencia en la Revista de Cazalla, siempre prefería estar entre bambalinas, pero cuando lo hizo fue para dejarnos aquel género de artículos que tanto cultivó, por esa atracción que siempre tuvo para él la actualidad, lo actual. Un género que impulsó en los primeros años y que otros continuamos en años posteriores. Nos referimos a las Crónicas anuales.

 Así, con el signo machadiano de la monótona rueda del año, en la Revista de 1984, nos dejaba aquel “Cazalla en la memoria”, con párrafos como:

Hoy, un año después es historia el ayer; en Cazalla durante un año. El ciudadano (como en tantos otros pueblos) ha comentado muchos y diversos temas en sus conversaciones, todos con un interés común; algunos resultaron desagradables, otros indiferentes, los menos, simpáticos, y todos con referencia al pueblo. Queremos sintetizar aquí, porque ya es historia, una breve memoria de lo que el hombre y la mujer de Cazalla, no muy bien informados, han venido comentado en la charla del bar en la compra, en el trabajo, o en los paseos por el pueblo, a lo largo de este último tiempo”.

Y en la de 1985, bajo el título de “Lo nuestro”, nos escribió cosas como:

Volvemos un año más, una vez más, a la letra impresa; van quedando en el recuerdo las gestiones realizadas, los contactos personales, las promesas del artículo que nunca se recibe, la colaboración que quedó en el intento, el anuncio nuevo, el descolgado, el dinero que no llega, la lectura, el repaso, el enfado y la crítica, la prevista entrevista que siempre falla, lo que nos gusta y lo que menos, lo utópico, lo típico, lo fácil y a salir del paso, el trabajo serio, el esfuerzo, la generosa ayuda; caminamos hacia Agosto, lo nuestro empieza en Agosto, pero antes de la Romería, antes de ir a la Feria, los que hacemos la REVISTA, nuestra REVISTA, somos testigos de lo diario, de los hechos próximos, desde Septiembre de cada año, cuando el pueblo queda adormecido y quieto.

A partir de aquí la vida transcurre tranquila, los niños a la escuela, los miércoles el corte inglés, el trabajo diario, la charla entre amigos, el problema que resolver, el brasero la camilla, y entre todo ello la noticia colectiva, el rumor que llega, el fin de semana y vuelta a empezar”.

Ese era su afán por levantar acta de lo que ocurría casi diariamente. Un afán que le llevó, como todos sabemos, a la fundación de la publicación mensual de El Chorrillo.

Pero en la Revista también se acercó a la Historia, a la historia de la vida cotidiana, para dejar constancia de la existencia de aquel “Cinema Cazalla: Principio y Fin”.

Su formalidad, el no achicarse, con respeto, ante ninguna autoridad. Su saber escuchar, amante de la conversación pausada en cualquier esquina. Su sentido cívico, su republicanismo: no faltaban sus felicitaciones del 14 de abril. Su historia de reveses a las espaldas, aligerada siempre de estoicismo…

Son tantos y tantos los recuerdos como densa y fructífera fue su vida para los suyos y para los que estuvimos a su alrededor.

En fin, amigo Juan, no quiero cansarte más, encantado de haberte conocido y muchas gracias por todo lo que aprendimos de ti. Seguirás en nuestra memoria. Y como decían los Beatles, seguiremos en “el largo y tortuoso camino”, “a través del Universo”.

Hasta siempre.

lunes, 18 de agosto de 2025

Un embrión de Revista de Cazalla de hace 101 años

Discurso completo pronunciado por Antonio Carmona Granado en la presentación de la Revista de Cazalla el 28 de julio de 2025 en la Casa de la Cultura

UN EMBRIÓN DE REVISTA DE CAZALLA DE HACE 101 AÑOS. Antonio Carmona Granado. Casa de la Cultura, Cazalla de la Sierra, 28 julio 2025

A continuación, se nos van a presentar los contenidos de la Revista de este año 2025. Y para dejar claro que la Revista se ha convertido ya en una verdadera tradición para los veranos de este pueblo, una tradición que no se puede dejar olvidada, un Bien de Interés Cultural…, nosotros, hoy, queremos echar un vistazo a sus posibles orígenes.

domingo, 22 de junio de 2025

Presentación del Cartel del VI Amatulo Blues Festival

Discurso de presentación de cartel del VI Amatulo, a cargo de Carmen Martín Sánchez. 14 de junio de 2025, 21h, en La Plazuela

Cazalla es bien conocida por sus bellos paisajes, su rico patrimonio cultural y urbanístico. Calles llenas de Historia y de historias de la vida cotidiana de la gente, sus costumbres, tradiciones y experiencias. Pues aquí os presento una y de las más bellas y hermosas. En una esquina de nuestro pueblo existe un curioso lugar que desprende una luz azul. Esa luminosidad, lejos de transmitir solo tristeza y melancolía, irradia también alegría, simpatía y cariño. Sorprende lo pequeño que es por fuera pero al pisar el umbral, como por arte de magia, engrandece y adquiere dimensiones colosales. En su interior, un gran corazón gestado con todos los recuerdos, vivencias y aprecio por un gran amigo late a ritmo de doce compases bluseros.

martes, 20 de mayo de 2025

Casi 50 años de cultura democrática

DOCUMENTAL que relata los casi 50 años de dinamización cultural en el municipio de Cazalla de la Sierra de la Asociación Cultural de Cazalla, contado por sus miembros. Los inicios en plena transición democrática, la creación de la Biblioteca Pública, la edición de la Revista de Cazalla, del periódico local El Chorrillo, el Voluntariado Ambiental, el Fondo de Publicaciones o el Mercadillo de libros de segunda mano son algunos de los aspectos que se tratan en este viaje por décadas de difusión de la Cultura, el patrimonio, la historia y la conservación de la Naturaleza. PARA VER EL DOCUMENTAL Pincha > AQUÍ <

domingo, 27 de octubre de 2024

Cazalla de la Sierra. Historia y tradición. Artículos de 2014 a 2023. Vol.II

PRESENTACIÓN DEL LIBRO de Antonio Villalba Ramos, Casa de la Cultura, Cazalla de la Sierra, 11 octubre 2024. Discurso de Antonio Carmona Granado 

Buenas noches. Muchas gracias, amigo Antonio, por invitarme, una vez más, a acompañarte en la presentación de otro de tus libros.

Recuerdo que, allá por los finales de los 50, cuando mi familia empezó a llevar la Repostería del Casino, lo que después sería el bar de los Mellis, tendría yo 4 o 5 años, el primer trabajo que se me encargó, o más bien el que yo asumí, fue el estorbar o enredar lo menos posible.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Una cazallera en Palestina

El Chorrillo de noviembre de 2003, publicaba en su Ventana Abierta el testimonio de Rosario Granado que nos contaba su visita a Palestina. 20 años han pasado desde entonces...

Llegamos al aeropuerto de Tel Aviv a medio día. Éramos catorce andaluces que, invitados por organizaciones israelíes y palestinas, nos disponíamos a visitar la zona. Pero el personal del aeropuerto, jóvenes judíos militarizados, nos apartan a un lado, nos retiran los pasaportes y, después de varias horas de interrogatorios y de espera sin explicaciones en un aeropuerto totalmente vacío, nos comunican que por orden del Ministerio del Interior tenemos la entrada denegada. Después de un registro exhaustivo, nos vemos las ocho mujeres del grupo encerradas con llave en un calabozo; por las voces de protesta supimos que los hombres estaban en otra celda cerca de la nuestra.

jueves, 1 de diciembre de 2022

20 años del desastre del "chapapote"

Hace ahora 20 años, en plenas navidades de 2002, un grupo de jóvenes optaron por irse a limpiar las playas de Galicia del desastre del chapapote, prestando sus manos al pueblo gallego de O Grove. El Chorrillo recogió así la noticia

Las manos de Cazalla de la Sierra para Galicia

Un grupo de 48 jóvenes se desplazaron al lugar del desastre

Nuestros jóvenes estuvieron en Galicia para aportar su granito de arena. Entre los días 25 al 31 de diciembre, por iniciativa de la Asociación Cultural José María Osuna -grupo de voluntariado ambiental- y la Concejalía de Juventud de nuestro Ayuntamiento -Centro de Información Juvenil- 48 jóvenes de Cazalla de desplazaron al lugar del desastre ecológico ofreciendo sus capacidades y su dedicación libre y desinteresada. En la lonja de O Grove dejaron una pancarta con esta inscripción: “las manos de Cazalla son para Galicia”, y así lo demostraron de forma activa con su trabajo durante estos días.